No te bañes después de comer y otros mitos del verano

|




Hay que hacer dos horas de digestión

El famoso corte de digestión es una bajada de tensión que se produce al agruparse la sangre en el estómago durante el proceso digestivo. 


Conclusión: después de comer, entrad en el agua poco a poco, nunca por zambullida.


A mediodía se juega a la sombra


Para evitar un golpe de calor, lo mejor es evitar las horas de más calor del día, desde las 12:00 hasta las 18:00 horas, proteger la cabeza con una gorra, llevar siempre agua y parar de vez en cuando para beber en pequeñas cantidades.


Dúchate con agua dulce

El agua de mar ayuda a hidratar y mejorar nuestra piel durante el baño gracias al magnesio. Este mineral relaja los vasos sanguíneos y reduce las inflamaciones como las rojeces y asperezas, con lo que mantiene la piel hidratada y en buen estado para afrontar el verano.


No corras con la tripa llena

Practicar el ciclismo o el running en plena digestión supone un grave peligro.


De postre, un helado porque ayuda a digerir la comida

Mejor en la hora de la merienda, antes o después de una pieza de fruta.


El agua, nunca helada porque suelta la tripa

"No es cierto que el agua muy fría siente mal", asegura la directora de Centro Médico Bellón. "La necesitamos para regular nuestra temperatura corporal y, además, nos hidrata, una necesidad primordial en estos meses", añade. Lo mejor para la sed es el agua fría, no hay otra.


Quita al niño del aire acondicionado

El contacto directo del aire acondicionado con el cuerpo, especialmente con la espalda o la cara, puede provocar distintas contracturas musculares, lumbalgia y cervical.


Lo mejor de la paella es la siesta

La posición horizontal, primero, y el calor, después, no favorecen la digestión.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.