Rubén Castro absuelto de malos tratos a su expareja

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El juzgado de lo penal 14 de Sevilla ha absuelto al futbolista Rubén Castro, cedido por el Real Betis a un equipo chino, de maltrato a su expareja, unos cargos por los que se enfrentaba a una petición de condena de entre cuatro y diez años de cárcel,  según ha dicho a los periodistas la abogada de la denunciante, Amparo Díaz.


En la primera quincena de este mes, Rubén Castro puso a rumbo a china para jugar cedido hasta diciembre en el Guizhou Hengfeng Zhicheng de la Superliga del país asiático.


En principio, parece que los problemas extradeportivos son los que habían motivado la marcha del máximo goleador de la historia del Betis, que hoy ha conocido la resolución del juicio sobre supuesto maltrato a su ex pareja entre 2012 y 2013.


El juez de lo Penal número 14 de Sevilla ha absuelto al futbolista del Real Betis Rubén Castro por malos tratos a su ex pareja, según las peticiones de condena planteadas por la Fiscalía y la acusación particular que ejerce la denunciante.

La sentencia dictada por el juez José Manuel Ruiz Velázquez recoge como hechos probados que Rubén Castro mantuvo entre abril de 2011 y principios de 2013 una relación sentimental con la denunciante, con la que convivió "en algunos intervalos de tiempo", y concluye que no ha quedado acreditado que el delantero verdiblanco, haya "empleado la violencia como método de imposición y sometimiento de la voluntad" de su pareja, ni que que hubiera intentado controlar aspectos tales como su forma de vestir, las personas con las que se relacionaba, sus llamadas y mensajes de whatsapp, sus salidas o su trabajo como gogó.


Sobre las acusaciones de malos tratos, el juez sentencia que tampoco se ha corroborado que se aprovechara de la "importante dependencia emocional y económica" de la joven, ni que hubiera ejercido "de forma frecuente y reiterada en el tiempo, actos de violencia física y verbal sobre la misma, vejándola en privadocon palabras tales como puta, guarra, estás sucia, achacándole a menudo que estaba con otros hombres".


De la misma forma, el juez entiende que no hay pruebas de que en agosto de 2011, el jugador exigiera explicaciones a su pareja de "cada paso que daba, ni que no la hubiera dejado ir a la playa o salir con sus amigas a tomar café". Tampoco considera acreditado que cuando jugaba fuera de Sevilla, el jugado exigiera a la joven "con amenazas" que le diera toques al móvil desde el teléfono fijo de la casa de sus padres para asegurarse de que no estaba en la calle.


Sobre el mensaje Rubén Castro envió a L. M. el 23 de agosto de 2011, después de que la chica le dijera que estaba con sus padres, en el que le decía "Eso espero porque si no es así te mato", el juez entiende que tampoco ha quedado acreditado que el jugador lo enviara con la intención de la mujer "pensase que iba a matarla o hacerle de alguna manera daño".


En el juicio, celebrado en mayo pasado, el jugador del Real Betis aseguró que ni la maltrató ni la amenazó ni la insultó nunca. El delantero del Real Betis Rubén Castro, cedido actualmente a un equipo chino, se defendió en el juicio de las graves acusaciones por los presuntos malos tratos infligidos a su ex pareja. "Jamás la he golpeado, nunca le he puesto la mano encima", aseveró el jugador. El futbolista, que prestó declaración durante unos 35 minutos ante el juez de lo Penal número 14 de Sevilla, negó todos los cargos, y definió como "loca" la relación que mantuvo con la joven y atribuyó la denuncia a los "celos", dado que en el tiempo que estuvo con ella también salió con otras mujeres.


Rubén Castro, que se enfrentaba a una petición del fiscal de cuatro años de cárcel, no sólo negó las acusaciones sino que relató incluso dos incidentes en los que supuestamente la denunciante habría intentado agredirle, uno de ellos cuando estaba en un reservado de una discoteca y se fue hacia él "furiosa, gritando y pegando voces", y otra cuando quedaron para hablar junto a un supermercado Mas, y ella le "golpeó en el brazo" y arrancó el coche dirigiéndolo hacia él "con intención de atropellarle" una vez que le comentó que quería que dejasen la relación.


Según Rubén Castro, que nunca llegó a denunciar estos hechos, la joven le persiguió con su vehículo "dando acelerones", y este intento de agresión fue avalado por una trabajadora de un supermercado que declaró como testigo en el juicio contra el jugador.


Por su parte, su ex pareja ratificó por completo que sufrió malos tratos, una denuncia que fue avalada en la vista oral por los testimonios de tres amigas suyas y un ex novio. La joven L. M. declaró a puerta cerrada por espacio de una hora y media y protegida por una mampara, y al término de la comparecencia, su abogada explicó a los periodistas que ratificó "punto por punto y con mucho dolor y pesar" todos los hechos que aparecen recogidos en su denuncia, hasta el punto que la joven llegó a manifestar que fue la "época más horrible de su vida", precisó.


La víctima aseguró que fue agredida en ocho ocasiones y la forense que la examinó en mayo de 2013 dijo que las lesiones eran evidentes y "pocas veces las había visto antes, hasta el punto de que no podía abrir la boca.


En la vista oral también declararon tres amigas y un ex novio de L. M., quienes avalaron su versión respecto a las agresiones y malos tratos por parte del futbolista. Todos estos testimonios son de referencia, dado que contaron lo que la víctima les había ido narrando, salvo el de una de las amigas que sí aseguró que en mayo de 2013 ella presenció en casa de Rubén Castro una agresión. Según esta testigo, Rubén y su pareja discutieron, ambos se gritaron, y hubo un "forcejeo" en el que el jugador le propinó una "patada en la barriga" que hizo que la joven cayera al suelo.


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