La maqueta de Cádiz

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La maqueta de la ciudad de Cádiz tiene su origen en el hecho de cuando el Rey Carlos III dispuso que se hicieran las maquetas de las ciudades importantes y fortificaciones que tenían, con el fin de poder tener una reproducción plástica de todas las plazas fuertes de su reino, todo ello desde el punto de vista estrictamente militar, pero sin olvidar, naturalmente, la población que defendían dichas fortalezas.



Se comenzó por la de la Plaza de Cádiz, única ciudad de nuestra nación que logró tenerla, ya que en España solamente existe otra parcial de Madrid, realizada por León Gil del Palacio, hacia el año 1830.


La construcción: Siendo gobernador militar y político de Cádiz, don Nicolás Buccareli, en el mes de julio de 1777, se comenzó la maqueta por el teniente coronel de Infantería e ingeniero, don Alfonso Ximénez, el que se valió para ello, principalmente, de un plano de Cádiz debido a Ignacio Sala y fechado en 1749, que se conserva en el Archivo Municipal de nuestra ciudad.



Sobre los pormenores de su construcción, figura a su frente una placa con una inscripción en castellano antiguo:


PLAZA DE CADIZ AVIENDO DISPUESTO S.M. EL REY N.S. DON CARLOS III a consulta del EXmo. SrCONDE DE RICLA Capn Gl de los R'extos Grâ de España de prima Classe, y su Secretario de estado y del despacho de Guerra: se hiciesse una coleccion Genl de Vajos Relieves de todas las Ptas de sus Reys para que existiesen en la Corte: elijió para esta construccion a Dn. Alfonso ximenez Teniente Coxl de Ynfa y su Yngeniero Oxdinº; el q dió pxincipio ala Citada obxa porla Plaza de Cadiz q xepresta este Modelo y xetxato pox si solo sin Deliniads Ayudantes ni otxa cosa mas q el matexial ausilio de ebanistas españoles paxa q le preparasen y acoplasen las madexas: cuya obra emp.º en el mes de Julio de 1777 y acabó en Maxzo de 1779:



Descrición


La maqueta de la ciudad de Cádiz tiene unas dimensiones de 12,52 metros de largo por 6,92 metros de ancho y está formada por cuatro trozos perfectamente acoplables. Está construida en maderas finas y consta de trescientas treinta y tres piezas agrupadas en trescientos cinco bloques y en ella está fielmente reproducida a escala toda la ciudad de Cádiz, figurando en la misma sus edificios notables y marcándose con toda exactitud las direcciones de las calles, estructura de las manzanas de casas, plazas y demás lugares de la población.


La base está construida en tableros de pino de Flandes, recubierta de cedro tallado, formando así las olas. La parte que corresponde al mar y las calles están formadas en madera de acana y caoba. Las ventanas y balcones son todos de ébano.


La catedral, que mide unos veinte centímetros de alto, está construida en su mayor parte de marfil, al igual que todos los edificios notables. Como quiera que cuando se hizo la maqueta la Catedral estaba entonces en construcción, su constructor se valió para ello de unos planos debidos a Ignacio Sala, fechados en 1749, que se conservan en el Archivo Municipal de Cádiz. De ahí que la catedral aparezca en este plano en relieve, conforme al proyecto que se tenía para su construcción, en los primeros años de iniciación de las obras.


El plano en relieve refleja fielmente en sus menores detalles el aspecto que presentaba la ciudad en la segunda mitad del siglo XVIII.



De aquella época a la actual numerosas circunstancias y hechos han ido transformando la fisonomía de la población, adaptándola a las necesidades y exigencias de la vida actual. Sus edificios se han ido ampliando notablemente para poder albergar a su cada vez más crecido número de habitantes y, por el contrario, sus viejos castillos y baluartes, al ir perdiendo gran parte de su capacidad defensiva, han ido quedando como recuerdos vivos de todo un símbolo de su glorioso pasado.



Resulta, pues, interesante comprobar a la vista de la maqueta, aquellas construcciones que figuran en la misma y que al no existeir en la actualidad, pasaron a la evocación y al recuerdo.


Algunos elementos a destacar son:



La ermita de San Sebastián, la capilla de los Blanco, las iglesias y conventos de la Candelaria, de los Mercedarios, de los Capuchinos y de los Franciscanos Descalzos.


No figuran en este plano en relieve las plazas de la Merced, Libertad, Candelaria y Mina, por haberse construido en fechas posteriores a aquella época, así como el barrio de San Carlos, por idéntico motivo.

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