Las orcas llegan a la menopausia para ser mejores abuelas

|



Objetivo Animal.- Lo más habitual entre las hembras mamíferas es que permanezcan reproduciéndose hasta el final de sus días. Pero hay tres excepciones: las mujeres, una especie de delfines y las orcas. Es la menopausia la que pone fin al periodo reproductivo en los tres casos. Una investigación de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, ha estudiado durante 40 años a dos grupos de orcas para tratar de descubrir el sentido de la menopausia en esta especie, cuyas hembras pueden alcanzar los 90 años de edad. 


Anteriores trabajos ya habían destacado cómo las orcas viven en un régimen de matriarcado, según el cual tanto las hembras como los machos continúan viviendo con su madre mientras ella no muera. 


Sin embargo, la investigación británica ha intentado aportar luz acerca del sentido biológico y evolutivo de la menopausia en esta especie. Así, se ha visto que cuando una madre orca y su hija se reproducen al mismo tiempo, la cría de la primera tiene el doble de probabilidades de fallecer antes de los 15 años.


Son estos datos los que han hecho que los investigadores señalen cómo las madres orcas pierden esa "competición reproductiva" con sus hijas, lo que desde el punto de vista evolutivo puede justificar la aparición de la menopausia.


Gracias al climaterio, que les llega entre los 30 y los 40 años, las orcas pueden centrarse en su función de liderazgo del grupo. De este modo, las orcas colaboran en la crianza y alimentación de sus hijos y de sus nietos; de hecho, cuanto mayores son, más se emplean en estos cuidados familiares, sin tener que dedicarse a criar a sus propios recién nacidos. Podría decirse que, llegada a cierta edad, la evolución privilegia el papel de abuela frente al de madre en beneficio del grupo. Para algunos, estos datos podrían incluso extrapolarse a los orígenes del Homo Sapiens y cómo las mujeres más jóvenes ganaron la "batalla" reproductiva a las más mayores, puesto que estas últimas tenían hijos con menos posibilidades de sobrevivir.


Además del material genético que aportan madres jóvenes y mayores cuando se quedan embarazadas, en el caso de las orcas los investigadores se plantean ahora descubrir cómo la forma de crianza entre estos dos grupos puede influir en la supervivencia de sus descendientes. Así, a través de drones se estudiaría cómo son estos comportamientos y si, ciertamente, no hay otras variables que puedan explicar por qué los hijos de madres mayores tienen menos probabilidades de sobrevivir que los hijos de madres más jóvenes en esta especie.




Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.