Cobrar por el mantel y otros timos de algunos restaurantes

En la lista se incluyen genialidades como cobrar por el mantel o, como reza el ticket en cuestión, “servicio de lavandería” a razón de 1,75 euros por comensal.
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Aunque parece que este año no ha habido ningún escándalo con las cuentas veraniegas que se haya convertido en uno de los hits del verano, eso no significa que algunos locales no hayan intentado pasarse de listos a la hora de cobrar.


La organización FACUA ha recopilado recientemente algunas de las prácticas más surrealistas denunciadas por los clientes durante estos meses y que, más allá del clásico clavazo veraniego del que tanto nos gusta hablar por aquí, son sencillamente timos que algunos restaurantes parecen tener instaurados a la hora de cobrar la cuenta.



En la lista se incluyen genialidades como cobrar por el mantel o, como reza el ticket en cuestión, “servicio de lavandería” a razón de 1,75 euros por comensal. Aunque no ha trascendido el nombre del negocio que cobra este original suplemento, quien lo denunció a través de Twitter matizó que no ocurrió nada en particular y que no se trataba de un plus por provocar algún tipo de marcha o desperfecto en el local.



¿Se trata de una forma diferente de cobrar por cubierto -cómo sí se hace más a menudo- o es una simple tomadura de pelo? En realidad, explica Ruben Sánchez en un capítulo de su libro Timocracia donde recopila algunas de las tropelías de los hosteleros, cobrar por el cubierto en sentido literal es tan absurdo como lo del mantel -el local tiene que proporcionar todo lo necesario para comer, dice la ley-, pero lo que sí suele hacerse en algunos locales de cierto nivel es el cobro por servicio.


Aunque lo del mantel merece el premio al fraude más surrealista, la lista es larga e incluye otras ideas como cobrar por ir al baño o por el hielo. ¿Pero es ilegal cobrar por el hielo? No exactamente y, de hecho, en muchos lugares, el café con hielo se cobra diferente. La clave es que tiene que estar especificado en la lista de precios o el cliente puede negarse a abonarlo. Exactamente lo mismo ocurre con el pan: si se cobra aparte tiene que aparecer especificado en la carta.


Hablando de la carta, una práctica muy extendida que tampoco es legal es indicar los precios sin IVA, añadiendo en algún lugar la típica nota de “IVA no incluido“. El cliente no tiene por qué sacar la calculadora para calcular el precio con impuestos, recuerdan desde FACUA.



Otro clásico en el limbo entre lo legal y la tomadura de pelo es el incremento de precio según se consuma en barra, mesa o terraza. De nuevo, se puede hacer, pero sólo si está expresamente indicado en la carta, señalando el precio de cada producto en función del lugar de consumo. Es decir, no vale con poner “suplemento de terraza, acompañado del correspondiente porcentaje”.

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